“No tenemos mucho tiempo, tenemos que educar ahora”

El científico brasileño José Galizia Tundizi, doctor en Ciencias por universidad de San Pablo y doctor Honoris Causa por la universidad de Southampton, advirtió: “Estamos llegando a un límite de la intervención del hombre sobre el ciclo hidrológico”.

En este sentido, el investigador consideró que los principales desafíos pendientes en el planeta, en esta materia, se relacionan con la seguridad (como la capacidad de mantener el acceso al agua de buena calidad para la salud humana y el ecosistema), la disponibilidad (capacidad de suministrar volúmenes adecuados de agua para la población) y la vulnerabilidad (para enfrentar las múltiples amenazas de la degradación de los recursos hídricos, debido a la contaminación, los cambios globales y el uso excesivo del recurso).

En la actualidad, “casi 800 millones de personas aún no tienen acceso al agua potable, 2,5 millones de personas carecen de acceso al saneamiento y entre 6 y 8 millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua”, advirtió Galizia Tundizi. Por esta razón sostuvo que la cantidad, la calidad y la gobernabilidad del agua son los activos fundamentales que habrá que apuntalar hacia el futuro.

Impacto de las actividades humanas

 “En los últimos 20 o 30 años se expandió enormemente la demanda, tanto para uso industrial como doméstico. Hay un tema muy grave que no pasa sólo por la escasez, sino por el impacto de las actividades humanas en la calidad del agua, tanto superficiales como subterráneas. Es decir, puede no haber falta de agua, pero sí que ésta puede ser inutilizable por tener una calidad ya muy comprometida y contaminada”.

Al respecto, señaló: “La urbanización influye, aproximadamente el 80% de la población de Brasil vive en grandes y medianas ciudades, aglomerada allí, y naturalmente esto tiene un impacto fuerte: usa agua en grandes cantidades y produce aguas de baja calidad (las llamadas “aguas negras” de la industria) que en muchos casos no reciben tratamiento posterior”.

Galizia Tundizi también alertó sobre un tema que atañe a muchas regiones de América Latina: “En nuestros países tenemos un problema muy serio de accesibilidad a un agua de calidad para sus habitantes. Millones de personas sin acceso a agua potable. Esto requiere de una solución urgente” y advirtió: “No tenemos mucho tiempo, tenemos que capacitar al hombre común ahora”.

La amenaza del cambio climático

 La escasez de agua se debate en un mundo que se enfrenta al mismo tiempo al fenómeno del cambio climático. Esto implica que sube el nivel del mar, se derriten los hielos polares, baja el PH del agua marina (lo que influye en su ecosistema) y se afectan los fenómenos meteorológicos, con inundaciones, sequías y tormentas de gran intensidad y frecuencia.

“Yo siempre trabajé en zonas donde había abundancia de agua como San Pablo y Amazonas. Pero de repente en 2013-2014 tuvimos una sequía que fue la mayor en los últimos 90 años, que causó muchos problemas de accesibilidad al agua y generó pérdidas económicas muy serias para el país”, comentó Galizia Tundizi. Y analizó: “Hay una sinergia entre cambio climático y las acciones humanas (como por ejemplo la deforestación) que debemos tener en cuenta a la hora de pensar en la educación para las nuevas generaciones”.

Nota: Juan Repetto