“Aprender de lo que se ha hecho bien”

El investigador y profesor universitario español, Sixto Malato, también recomendó evaluar otros casos que no tuvieron buenonos resultados en el mundo, en relación al agua, para no cometer los mismos errores. “La limpieza de ríos y lagos en Europa es un buen ejemplo a tener en cuenta”, afirmó.

Químico, investigador científico y profesor universitario español, especialista en descontaminación de agua mediante procesos de oxidación avanzada, desde 2012 Sixto Malato dirige la Plataforma Solar de Almería, España. También es miembro del grupo de investigación de Análisis ambiental y tratamiento de aguas, profesor de investigación en química analítica de los cursos de doctorado en Química Avanzada de la universidad almeriense y codirector del Centro de Investigación en Energía solar (CIESOL)

Malato participó de programa “Futuros” de la Universidad Nacional de San Martín, donde se debate sobre las nuevas tecnologías y los desafíos que enfrenta la humanidad. Allí se refirió a la descontaminación de aguas y algunos aspectos tecnológicos del tratamiento mediante energía solar. Además, ofreció una disertación en el marco del Espacio de Reflexión junto a otros expertos en la temática del agua de la Argentina, Estados Unidos y Brasil.

“La globalización nos lleva por un camino que nos permite conocer lo que se ha hecho en otros sitios. Creo que cuando un país promueve una nueva estrategia, el primer paso sería ver qué se ha hecho de modo similar en el mundo y qué resultados dio. Aprender de lo que se ha hecho bien y de lo que se ha hecho mal, para no cometer los mismos errores. En relación a lo que se ha hecho bien, la limpieza de ríos y lagos en Europa es un ejemplo a tener en cuenta”, analizó el investigador español.

“Cuando yo era chico, los ríos europeos estaban mucho más sucios que ahora. Quizás en España tuvimos el incentivo del turismo. Si no limpiábamos el agua, no venían turistas. Pero eso no sucede en todos los sitios, ni tiene por qué existir esa razón. Sencillamente las industrias dejaron de verter residuos porque las leyes las obligaron a no hacerlo y si lo hacían, se las penalizaba. A su vez, vale decir que ante el chantaje de que cerrarían sus puertas y dejarían a la gente sin empleo, la sociedad ha sido muy firme. No se puede ofrecer trabajo a cambio de contaminación, esa propuesta no es admisible”.

Toma de conciencia

Malato se refirió a su lugar de origen (la región de Almería), en relación a la política en torno del agua: “Yo provengo de una zona árida, donde durante siglos se ha manejado el agua con la conciencia de que había poca. La novedad es que ahora llegamos a la conclusión de que no tiene sentido traer agua de otro sitio (antes, en España había una intención de llevar agua dulce del Norte al Sur) y el planteo ahora se centra en la reutilización de lo que tenemos, el ahorro y en algún caso, la aplicación de un tratamiento de desalinización de aguas marinas”

“Ahora bien, cuando hay un exceso de agua (como sucede en la cuenca del Río de La Plata), hay que enfocarse en mantenerla limpia. Esto me trae el recuerdo de un proyecto en el que estuve involucrado hace cinco años, en dos islas del caribe, Martinica y Guadalupe. Allí durante los años 60 y 70 se utilizó un plaguicida que mantuvo una producción de bananas muy alta, que es el monocultivo de la zona. A mediados de los años 80 se prohibió, como se prohibieron otros pesticidas, pero 20 años después este veneno empezó a aparecer en el agua potable y en las especies marinas. Ahí fue cuando se descubrió que seguía presente en los sedimentos de la tierra”.

A raíz de este ejemplo, Malato concluyó: “Queda claro que contaminar el agua y verterla pensando que no nos va a rebotar después es absurdo, independientemente de que uno tenga cerca un afluente con gran capacidad de dilución, como es el Río de La Plata”.

Malato es autor de casi 20 de libros, coautor en diversas obras. También publicó cerca de 200 artículos en revistas y publicaciones científicas internacionales. Editor asociado en Environmental Chemistry Letters y Journal of Advanced Oxidation Technologies y miembro del comité editorial de otras publicaciones. En 2004 fue galardonado con el Premio Europeo de Innovación y en 2011 con el Premio Jaime I de Medio Ambiente que otorga la Generalidad Valenciana.

Nota: Juan Repetto