“Usamos el agua de manera irreflexiva”

Miguel Angel Blesa, Secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, se refirió a la calidad del agua y planteó el concepto de reciclaje como idea central hacia el futuro.

Doctor en Química la Universidad Nacional de La Plata, actualmente Miguel Ángel Blesa es secretario de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCyT). Además es investigador de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) e investigador superior de CONICET.

Blesa participó de programa “Futuros” de la UNSAM, donde se debate sobre las nuevas tecnologías y los desafíos que enfrenta la humanidad, concentrados en el agua. Allí ofreció una disertación en el marco del Espacio de Reflexión junto a otros expertos en la temática de la España, Estados Unidos y Brasil, donde advirtió: “Nos encontramos en una situación bastante ajustada en cuanto a la disponibilidad del recurso y a su demanda”.

Al respecto, Blesa precisó algunas cifras: “El ciclo hidrológico pone en los continentes alrededor de 37 mil kilómetros cúbicos de agua por año. De ese total, 11.500 son, en principio, aprovechables por el hombre que, actualmente, está interviniendo en 6 mil kilómetros cúbicos anuales (es decir, los usa y los desecha). Esa es la cantidad que el hombre está usando y que devuelve degradada o desviada de su condición natural”.

“En cuanto al análisis de la región, al pensar en Buenos Aires podemos hablar de la obsolescencia de las instalaciones, que hace que se pierda mucha agua, con un costo económico muy importante. Por fuera de la gran ciudad, hay que considerar el tema de los servicios sanitarios porque para el bienestar de la gente, una red de cloacas es tan importante como disponer de agua corriente. En general, primero se construye la red de agua corriente y las cloacas después, y eso es una mala práctica que de alguna forma debe modificarse”

Reciclaje, central en la agenda

“Usamos el agua de manera irreflexiva, por ejemplo usamos agua potable para bañarnos”, cuestionó Blesa y planteó el concepto de reciclaje como idea central hacia el futuro.

Al respecto ejemplificó: “Por reglamentación, se aumentó el tenor de bioetanol en las naftas, lo que impactó muy favorablemente en la economía tucumana porque gran cantidad de la producción de caña de azúcar se derivó a la producción de bioetanol. Ahora bien, el bioetanol acarrea un desecho que se llama vinaza (agua con gran componente de azúcares) que fue responsable de la contaminación de la cuenca del Río Salí Dulce y de muchos problemas en el Embalse de Río Hondo”.

“Por el momento, lo que se intenta hacer (con la vinaza) es usarla como fertilizante, pero esto tiene un límite. ¿Cuál es entonces la solución definitiva? Existen las bio-refinerías, que procesan la vinaza y aprovechan sus recursos calóricos para generar electricidad que se destina a todos los ingenios. Luego, el residuo que deja este proceso (cenizas que tienen alto valor por el material que contienen) puede ser comercializado. Este es un muy gráfico caso de reciclaje, un proyecto que avanza a los tumbos por dificultades económicas, pero que como queda claro, debe profundizarse y debatirse entre todos los actores regionales involucrados”.

Minería, mejorar los controles

Sobre el tema del impacto de la actividad industrial minera en la salud del agua, el funcionario señaló: “La minería consume mucha agua y además se desarrolla en ambientes áridos. Aunque debo decir que en nuestro país, el gran consumo de agua se da por las actividades agropecuarias y no por la minería. Pero sí hay que trabajar mucho en cuestiones de seguridad”.

En este sentido, Blesa destacó: “Ha tomado estado público el problema de Barrick Gold en el provincia de San Juan, donde por error de manipulación, descargó cianuro en cursos de agua superficiales. Eso es inaceptable. No es un problema de legislación sino de los organismos de control. Además en estos casos debe haber acuerdos federales que puedan imponerse de una forma más fuerte que lo puede hacer un solo municipio frente a una multinacional”.

Nota: Juan Repetto